Una de las principales causas que hacen fracasar un proyecto personal, es la búsqueda de la perfección, ese temor a no hacer las cosas perfectas y sin errores.

Esto significa que la perfección es una forma de miedo, de temor a no ser el mejor en lo que haces, y tal como hemos aprendido en nuestro encuentro anterior, el miedo paraliza a las personas.

Al igual que el miedo, el perfeccionismo anulará tu capacidad de acción y se convertirá en tu peor enemigo.

Hay personas que creen que si son perfeccionistas, concretarán sus proyectos y serán más exitosos. Pero lo cierto es que la mayoría de las veces, el perfeccionismo hace que nunca comiencen a ejecutar las acciones necesarias para llevar adelante su negocio.

El motivo de su parálisis, es que pretenden preparar todo para que su trabajo sea perfecto, y pierden su tiempo en detalles de poca importancia. Y finalmente descubren que no les alcanza el tiempo restante para realizar la acción concreta, o la tarea principal que sostendrá su negocio por Internet.

Cuando diseñé mi primer curso, “Dominando AdWords 1.0”, no era un experto en
esa herramienta. Pero un día, decidí dedicar 20 horas de mi tiempo a crear mi primer producto digital.

No me propuse hacerlo perfecto, Solamente me decidí a hacerlo y venderlo. Por supuesto, cometí muchos errores al principio, pero al finalizar esas 20 horas, había creado un producto de calidad regular. Y en menos de 6 meses, había vendido más de 200 copias de ese curso, que tenía errores, pero a la gente le funcionaba.

Cada copia se vendió a un precio de $197 dólares. Esto significa que en 6 meses había ganado $39400 dólares, por un curso que a mi entender era regular, pero para quienes lo compraron fue excelente.

Si hubiera intentado crear un producto perfecto, y hubiese grabado una y otra vez los vídeos hasta que fueran excelentes… no habría creado el curso, habría renunciado al proyecto y habría perdido mis $39400 dólares.

Por eso, tu objetivo principal será priorizar la ejecución y dejar de lado la perfección. Vas a eliminar de tu mente todos los obstáculos que te alejan de la acción. El perfeccionismo, es uno de ellos.

¿Qué es el perfeccionismo?

El perfeccionismo es una forma de rigidez o estrechez mental, que tiene tres características principales:

  1. Te genera un deseo intenso por hacer todo tú solo y sin ayuda, porque crees que nadie lo hará mejor que tú.
  2. Te hace creer que no deberías comenzar a hacer algo si no estás seguro de que vas a hacerlo bien, y
  3. Te lleva a abandonar tus tareas por la mitad, generándote un sentimiento de frustración por no terminar lo que has comenzado.

Como verás, el perfeccionismo te paraliza. El perfeccionismo limita tu creatividad, y no te deja ver tu verdadero potencial.

No busques la perfección que aunque no hagas algo perfecto vas a ganar mucho dinero. Esto no significa que debas despreocuparte y hacer las cosas malas. Revisa lo que haces, pero concéntrate en la ejecución y no en la perfección.

A partir de hoy, queda totalmente prohibido ser perfeccionista. Recuerda que la perfección, es una forma de miedo. ¡No permitas que el miedo te domine!

Una de las mejores técnicas para evitar la procrastinación generada por la perfección, es dividir el problema o la tarea que tienes que hacer.

Ahora voy a darte 3 pasos que te ayudarán a dejar de lado la perfección y concentrarte en la ejecución para lograr tus objetivos.

Paso 1 – “Divide y vencerás”: No te pongas como meta un objetivo inalcanzable. Busca pequeños objetivos más concretos, que puedas conseguir poco a poco en tu camino hacia la meta final.

Paso 2 – Planifica tus próximos pasos: Yo te he dado un plan de acción para que lo cumplas. Vas a seguir mis indicaciones, y vas a publicar tus artículos los días que corresponde, y harás todas las tareas que te yo te indique. Al planificar, tienes que ser realista con tu tiempo disponible, y administrarlo con eficiencia para alcanzar tus metas.

Paso 3 – Anota en tu calendario todas las tareas que debes hacer, día a día: Vas a escribir lo que tienes que hacer cada día y a medida que vayas terminando cada una de ellas, la marcas como finalizada.

Si sigues estos consejos, vencerás tu temor a no ser perfecto. Comenzarás a actuar, día a día, y avanzarás poco a poco hacia tu éxito. Como dice el refrán: “Sin prisa, pero sin pausa”.

Fuente: CG