Muchas veces el vendedor no se pone en los zapatos del cliente, cuando justamente es eso lo que este último busca, solo así el vendedor podrá identificar sus verdaderas necesidades sin ser atormentado por una avalancha de preguntas incomodas que muchas veces en vez de ayudar espantan al cliente.

Es muy importante darle tiempo al cliente para que revise lo que tenemos en nuestro negocio, si lo abordamos muy temprano solo escucharemos un “Gracias, solo estoy mirando”.

Primero analicemos el genero de nuestro cliente para dar una primera intención a las necesidades que busca, no importa el rubro al que nos dediquemos, veamos que parte de nuestro negocio visita con más interés para así poder darle una adecuada asesoría.

Si vendemos prendas de vestir no lo engañemos diciéndole que todo le queda bien, sobretodo ellas buscan que se le sea sincero, te lo agradecerán y volverán por más, no todo es vender por vender.

Si vendes vehículos primero evaluar su poder de endeudamiento y luego negociar preguntando para que necesidades quiere realizar la compra, el vender no es difícil es solo manejar estratégicamente tu habilidad de venta, hasta el color de un vehículo describe la personalidad de quien compra.

Es muy importante hacer sentir al cliente lo mas cómodo posible, si logras convertirlo en un cliente cautivo, de seguro tu negocio crecerá pues aparece la publicidad más simple, rápida y seria: LA RECOMENDACIÓN.

El cliente cautivo es la persona que así existan muchas tiendas de tu rubro en una misma calle, el siempre irá a la tuya.

Finalmente, pongámonos siempre en los zapatos de nuestros clientes, ayudémoslo y no lo atormentemos, recuerda que la empresa no hace al empleado, sino todo lo contrario.

El equipo de Domina tu negocio Yá