En ocasiones, la relación laboral que mantenemos con nuestros empleados goza de una confianza más allá de lo habitual, como resultado del puesto de trabajo, funciones y responsabilidad a desempeñar. No es de extrañar que en tales circunstancias, nuestros empleados tengan acceso a información privilegiada del proceso productivo o de servicios de nuestra empresa, de los listados de nuestros productos y servicios y, desde luego, de nuestros proveedores y clientes.

Los problemas pueden surgir cuando, durante la vigencia del contrato de trabajo o, a su finalización, el empleado desea utilizar toda esa información en provecho propio o de terceros, generando una competencia desleal de resultados inciertos.

Piense, por un momento, que ese trabajador haya sido contratado por una empresa de nuestra competencia o, simplemente, haya decidido instalarse por su cuenta o en asociación con otros, dedicándose a la misma actividad. En esos supuestos, toda aquélla información puesta en conocimiento de otras personas puede acarrearnos serios problemas de logística, organizativos y, primordialmente, de orden económico, ya que puede implicar una “fuga” considerable de nuestros clientes y proveedores.

Por tal motivo, estructurare mi artículo en dos partes esenciales:

Cómo actuar y prevenir al momento de contratar empleados de confianza

Es indispensable exigir al trabajador a no dedicarse a igual actividad profesional para otras empresas. Si el alto directivo ha recibido una especialización profesional con cargo a la empresa durante un período de duración determinada, podrá pactarse que el empresario tenga derecho a una indemnización por daños y perjuicios si aquel abandona el trabajo antes del término fijado.

Lo característico de esta falta es el elemento intencional que revela una premeditada conducta desleal del trabajador respecto de la empresa que no sólo remunera su trabajo, sino que también le facilita los medios para adquirir experiencia y perfeccionamiento profesional que luego pretende utilizar en su propio provecho y demérito para los intereses de la empresa, lo que le hace acreedor, en todo caso, de la máxima de las sanciones: el despido.

Es imprescindible realizar una previa selección del personal averiguando el máximo de datos relativos a su perfil personal y profesional. Los datos académicos, historial laboral, méritos, asistencia a cursos, seminarios, etc., estos deberán ser contrastados con documentación original, sin perjuicio de guardar copia.

Al momento de celebrar el contrato de trabajo se debe necesariamente incluir en la redacción el deber de fidelidad y secreto de información y de la documentación a la que acceda el trabajador.

Quizá parezca extremo pero es la única forma de poder entregar el manejo del negocio o de una área del mismo a alguien en quién podamos poner las manos al fuego. No exagero pero existe, siempre hay una persona que pone su lealtad a prueba de balas.

En el próximo artículo abordaré extensamente el tema de cómo reaccionar ante la competencia desleal, una vez finalizada la relación laboral. Lo hago en un artículo aparte por ser un tema muy delicado que repercute hasta en responsabilidad penal.

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César Carrasco

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